English below

 

 

Nací en el Pirineo Aragonés. Desde niña asistí a clases de pintura en el estudio de Olga Rubio, mi maestra. 

En esos años, sin ser consciente, ya quería dedicarme a la pintura, y después fui a estudiar Bellas Artes a Bilbao.

El paso por Bellas Artes abrió mi mente a otras modalidades artísticas, aparte de la pintura y el dibujo, y estuve unos años experimentando otras maneras de hacer arte, pero finalmente volví a la pintura, abrí mi estudio en Pamplona, donde trabajo y doy clases de pintura a alumnos aficionados y a niñ@s.

 

Mis paisajes y montañas del Pirineo siempre han estado ahí, los paseos se han hecho imprescindibles en mi vida, e indudablemente, alimentan la inspiración en mi obra. He vivido estos paisajes de una manera natural y forman parte de mi. El diálogo íntimo con la Naturaleza es un camino para acercarme a lo divino, y quiero pintarla y dibujarla, en un afán de hacerla mía a través de mis lápices y mis pinceles. Mi amor hacia ella me hace representarla tal cual es, queriendo reproducir todo su esplendor. La forma de los árboles me parece la máxima expresión de la belleza.  Creo que mi manera de dibujar y pintar puede llegar a transmitir esa belleza, mirándola de una manera romántica, y dibujándola de una manera casi barroca, con toda su realidad.  Pero sin duda mi intención es que sea de una manera contemporánea.

 

Mi forma de ver la Naturaleza se acerca más a lo abstracto que a lo concreto: no hay referencias a lugares concretos, me interesa la Naturaleza por si misma. Incluso los encuadres que elijo son abstractos, no hay perspectiva, no hay “lugar”, no hay escena. Creo que es un intento de descontextualiza el “donde”, no me interesa donde he tomado esa imágen, solo quiero la belleza y la esencia de ese trozo de Naturaleza. 

 

Desde niña he sido una pintora realista, disfruto mucho representando lo que veo: una imagen va tomando forma a través del gesto de la mano, de las capas de pintura, de los garabatos del lápiz, de las veladuras: es la conexión entre lo que elijo para pintar y como lo pinto, traspasa el filtro de mi pensamiento y va hacia mi mano para convertirse en un dibujo o una pintura.

 

Voy separando mi obra entre dibujos y pinturas, ya que la materialidad de las dos técnicas es muy diferente. El dibujo a lápiz sugiere trabajos finos, sutiles, elegantes, etéreos. La pintura al óleo me empuja a jugar con su plasticidad matérica y con la flexibilidad de las brochas. Son dos mundos muy diferentes y los abordo de diferente manera, según lo que cada uno me ofrece. Son los dos tan bonitos que no quiero renunciar a ninguno.

 

 

 

English

 

I was born in the Aragonese Pyrenees. As a child I attended painting classes in the studio of Olga Rubio, my teacher.

In those years, without being aware, I already wanted to devote myself to painting, and then I went to study Fine Arts in Bilbao.

The passage through Fine Arts opened my mind to other artistic modalities, apart from painting and drawing, and I spent some years experiencing other ways of doing art, but finally I returned to painting, I opened my studio in Pamplona, where I work and teach painting to amateur students and children.

 

My landscapes and mountains of the Pyrenees have always been there, walks have become essential in my life, and undoubtedly feed the inspiration in my work. I have lived these landscapes in a natural way and they are part of me.

The intimate dialogue with Nature is a way to approach the divine, and I want to paint and draw it, in an effort to make it mine through my pencils and my brushes. My love for her makes me represent her as she is, wanting to reproduce all her splendor.  The shape of the trees seems to me the maximum expression of beauty.  I think that my way of drawing and painting can convey that beauty, looking at it in a romantic way, and drawing it in an almost baroque way, with all its reality. But without a doubt my intention is that it be in a contemporary way.

 

My way of seeing Nature is closer to the abstract than to the concrete: there are no references to specific places, I am interested in Nature itself. Even the frames I choose are abstract, there is no perspective, there is no "place", there is no scene. I think it is an attempt to decontextualize the "where", I am not interested where I have taken that image, I just want the beauty and essence of that piece of Nature.

 

Since I was a child I have been a realistic painter, I really enjoy representing what I see: an image is taking shape through the gesture of the hand, the layers of paint, the pencil scribbles, the glazes: it is the connection between what I choose to paint and as I paint it, it goes through my filter thought and go to my hand to become a drawing or a painting.

 

I am separating my work between drawings and paintings, since the materiality of the two techniques is very different. Pencil drawing suggests fine, subtle, elegant, ethereal works. Oil painting pushes me to play with its material plasticity and with the flexibility of the brushes. They are two very different worlds and I approach them differently, according to what each one offers me. They are both so pretty that I don't want to give up any.